miércoles, 8 de febrero de 2017

Bogotá, de la devastación a la esperanza - Alfredo Iriarte Núñez, Alberto Saldarriaga Roa, Pedro Gómez y Cía. S.A., Sociedad de Mejoras y Ornato de Bogotá

SINOPSIS: DEVASTACIÓN O ESPERANZA EN BOGOTÁ

La demolición es el infarto que mata instantáneamente. Es la trombosis que liquida la existencia en minutos y aún en segundos. El deterioro urbano es el cáncer que mata la ciudad con lentitud exasperante.

Esta es la concepción del historiador y periodista Alfredo Iriarte contenida dentro del libro Bogotá, de la devastación a la esperanza, producido por la Sociedad de Mejoras y Ornato de Bogotá y Pedro Gómez y Compañía.
El libro es una remembranza del patrimonio arquitectónico e histórico que perdió la ciudad, de lo que todavía se puede rescatar y de lo que se está haciendo por la arquitectura de la capital.
Según Iriarte, el libro quiere mostrarles a las futuras generaciones y a las actuales, las dos caras de la moneda: cuáles son los actos más notorios y deplorables de vandalismo arquitectónico que se han cometido en Bogotá y cuáles son las zonas bellas y notables de la ciudad que se han dejado deteriorar.
La segunda parte del libro, la esperanza, es la parte positiva porque así como se han cometido atrocidades se han hecho cosas muy notables como la restauración de la Quinta de Bolívar o del mismo teatro Jorge Eliécer Gaitán, señaló.
Esta publicación además exhibe el archivo fotográfico de la Sociedad de Mejoras y Ornato de la Bogotá clásica junto con las fotos contemporáneas de la ciudad para enfatizar los cambios en la imagen de la capital.
Esta es la única ciudad del mundo que huye de su propio centro. Se critica a la gente porque abandona el centro pero nadie se percata de que lo hacen por la inseguridad atroz y el deterioro horrible de este sector, agregó.
De acuerdo con Juan Luis moreno, de la Sociedad de Mejoras y Ornato, la memoria de la ciudad ha perdido mucho y hay todavía mucho deteriorándose, especialmente grandes sectores como Teusaquillo y La Soledad.
No obstante hay también grandes esfuerzos del Estado para recuperar ciertos monumentos y para construir nuevas edificaciones además del trabajo comunitario de algunas zonas preocupadas por su patrimonio, comentó Moreno.
La gran lección que puede dejar este libro es que en lugar de seguir conquistando la ciudad avanzando sobre la sabana, lo primero es reconocer las hectáreas del centro de la ciudad y revitalizar toda la infraestructura y el rico patrimonio abandonado que posee, concluyó.
Por NULLVALUE - 4 de diciembre de 1997

TODO TIEMPO PASADO...

Por MARIA MERCEDES CARRANZA

Es igual: así lo prueba un interesantísimo libro sobre la destrucción del patrimonio arquitectónico de Bogotá.

Bogotá, de la devastación a la esperanza. Textos de Alfredo Iriarte; investigación de Alberto Saldarriaga, Sociedad de Mejoras y Ornato de Bogotá y Organización Pedro Gómez Bogotá.

Pensar que Bogotá pudo haber sido una ciudad hermosa, como La Habana o Cartagena, si no, no hubiera tenido tanto gobernante irresponsable, ignorante o importaculista!

Tal cosa es lo primero que le pasa por la cabeza al lector que se interesa por este libro. Realizado por expertos conocedores de la ciudad Alfredo Iriarte de su historia y Alberto Saldarriaga de su arquitectura─ está dividido en tres partes: la devastación de la arquitectura religiosa de la colonia y de la república, el deterioro de inmuebles y monumentos notables y, por último, la esperanza que representan las restauraciones y recuperaciones, esperanza que es más bien optimismo pues tales obras no son nada frente a la destrucción de lo mejor y más numeroso de ese patrimonio.
Da rabia pasar y pasar las páginas con las láminas y fotos de las grandes construcciones religiosas coloniales que han desaparecido, en total 10 entre conventos, iglesias, templos y ermitas: el Humilladero, Santa Inés, Santo Domingo, Las Nieves, San Francisco, San Agustín, El Carmen, Santa Clara, San Juan de Dios y Los Capuchinos. Pero lo más sorprendente es que mucho de ese vandalismo se produjo por iniciativa de gobernantes que el país reconoce como grandes figuras de la política y la cultura.

¿Cómo entender, por ejemplo, que el convento de Santo Domingo (donde se construyó después el adefesio del Murillo Toro) fue demolido siendo presidente de la República Eduardo Santos y su ministro de Educación Germán Arciniegas? Aquello que quedó en pie, a pesar de los gobernantes, se lo llevó el 9 de abril del 48, especialmente lo mejor de la arquitectura republicana, ubicada a lo largo de la carrera séptima.

Y el deterioro: la Avenida Caracas, la Terraza Pasteur, el Cementerio Central... ¿por qué se olvidaría el investigador de la Avenida de Chile? Frente a esto hay, sí, algunos ejemplos de restauración y de recuperación, especialmente en el barrio de La Candelaria. El libro sólo habla de monumentos y construcciones de envergadura, pero ¿y las casas? ¿Y el espacio público? El lector advierte, gracias a las ilustraciones, que también ha sido destruida la concepción urbana de las diferentes épocas, para satisfacer la rapacidad de propietarios y constructores, con la complicidad de los funcionarios públicos. Y la cosa sigue igual: sin ir más lejos, la semana pasada se dio la noticia de que la alcaldesa de Santa Fe autorizó la demolición de un hermoso edificio republicano, conocido como el Centro Nacional de Higiene. Y ¿a quién le importa?



TITULO: Bogotá, de la devastación a la esperanza
AUTOR (ES): Alfredo Iriarte Núñez, Alberto Saldarriaga Roa, Pedro Gómez y Cía. S.A., Sociedad de Mejoras y Ornato de Bogotá
FICHA TÉCNICA:
Copyright © Sociedad de Mejoras y Ornato de Bogotá
Copyright © Organización Pedro Gómez y Cía.
Género: Arquitectura, Bogotá, Bogotazo, Fotografía, Historia, Investigación
ISBN: 958-10-0041-1
Edita: Pedro Valencia Goelkel
Edición: 1998
Páginas: 244
Dimensiones: 21.6 x 28.3 CMS
Tipo de Edición: Rústica con solapas – Gran Formato

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